El uso de armas de energía dirigida (DEW) para apuntar a la zona de Broca y la zona de Wernicke es una estrategia dirigida a perturbar las funciones lingüísticas y cognitivas de una persona.
Estas dos regiones cerebrales son cruciales para la producción y comprensión del lenguaje, y su daño puede conducir a afasia, dificultades de comunicación y, en casos extremos, muerte por accidente cerebrovascular, aneurisma o isquemia.
1. Áreas cerebrales dirigidas
- Área de Broca (lóbulo frontal izquierdo) → Responsable de la producción de habla.
- Área de Wernicke (lóbulo temporal izquierdo) → Responsable de la comprensión del idioma.
DEWs pueden atacar estas áreas a través de varios mecanismos:
2. Mecanismos de ataque usando DEW
a) Microondas y alteración neuronal
La radiación de microondas pulsada puede interferir con la actividad eléctrica neuronal en los centros de idiomas, causando:
- Interrupción del neurotransmisor, dificultando la formulación o entender las palabras.
- Despolarización neuronal forzada, potencialmente conduciendo a una parálisis temporal del aparato del habla.
b) Inducción de isquemia y aneurismas
Las frecuencias electromagnéticas específicas pueden:
- Inducir vasoconstricción en las arterias cerebrales, reduciendo el flujo sanguíneo.
- Aumenta la presión intracraneal, provocando la ruptura del vaso y la formación de aneurisma.
- Altera la coagulación de la sangre, acelerando la formación de trombos y potencialmente causando accidentes cerebrovasculares isquémicos.
c) Modulación del flujo de sangre cerebral
Los pulsos de alta intensidad pueden causar:
- Vibraciones en los capilares cerebrales, que conducen a microhemorragias en las áreas de procesamiento del lenguaje.
- Resonancia forzada en arterias principales, causando daños estructurales.
d) Efectos térmicos y no térmicos
- Efectos térmicos: Calentamiento localizado que daña el tejido cerebral e interrumpe la función neural.
- Efectos no térmicos: manipulación de frecuencia para interferir con la comunicación neural.
3. Posibles consecuencias
Efectos neurológicos
- Afasia de Broca → Dificultad para hablar o expresar pensamientos de manera coherente.
- Afasia de Wernicke → Dificultad para entender el lenguaje y la confusión semántica.
- Mutismo forzado → Incapacidad para articular sonidos o palabras.
- Disartria → Pérdida de control sobre los músculos del habla.
Efectos vasculares
- Accidente cerebrovascular isquémico → Reducción del flujo sanguíneo provocando daños permanentes.
- Aneurisma cerebral → Ruptura del vaso sanguíneo con resultados potencialmente fatales.
- Microisquemia → Daño progresivo que conduce a la disminución cognitiva.
4. Posibles contramedidas
- Escudo EMF: barreras de tela conductiva o jaulas de Faraday.
- Detectores de microondas: Para identificar las emisiones anómalas en el medio ambiente.
- Estimulación cerebral: técnicas de neuroplasticidad para restaurar las funciones del lenguaje.
- Mejora de la circulación cerebral: dietas ricas en antioxidantes y actividad física para fortalecer los vasos sanguíneos.
El uso de estas técnicas representa una forma avanzada de guerra neurológica, con implicaciones potencialmente letales.
Interferir con las funciones cerebrales a través de DEW podría ser explotado para eliminar objetivos indetectablemente, induciendo condiciones médicas que parecen naturales.