A vueltas con el caso rumano.
El esquema se repite en toda la UE y Rumania no iba a ser menos.
En las pasadas horas hemos conocido la detención de Calín Georgescu a la salida de una clínica donde había acudido a una revisión médica. Como siempre en estos casos se hace con toda la parafernalia policial a fin de amedrentar y señalar al detenido como un peligrosísimo “ultraderechista”.
Pero empecemos por el principio, el pasado 24 Noviembre hubo elecciones en Rumania para elegir presidente. Había que sustituir a Klaus Iohannis un presidente de turbio pasado. Este profesor de física, con un turbio pasado que lo llevó a estar implicado en adopciones ilegales de niños y que antes perteneció a los servicios secretos en tiempos de Ceaucescu al igual que su suegro que era jefe de los servicios secretos del régimen comunista rumano en la región de Sibiú.
Pues bien, en estas elecciones, y para sorpresa de todos queda en primer lugar Calín Georgescu, ingeniero agrónomo y profesor en la universidad de Pitesti.
Calín era alguien desconocido para el público en general hasta ese momento. En estas elecciones Calín no se gasta ni un leu en propaganda, pero inexplicablemente obtiene este excelente resultado como resultado de su forma de hablar y de pensar. Calín hijo de una familia ortodoxa muy religiosa, de profundo carácter patriota se pronuncia a favor de salir de la OTAN, y de no aceptar ciertas leyes genocidas de la UE. En seguida es acusado de peligroso ultraderechista y se recurre al comodín de Putin para justificar la repercusión de su discurso en la red tik tok. Pero de esto se deja de hablar pues al investigar se descubre que ha sido el partido gobernante (PNL, los peperos de Rumania) el que ha pagado a varios influencers de esa red, para que se hagan eco de su programa. El objetivo era dividir el voto patriota del partido AUR y del propio Calin.
Días después se produce la segunda vuelta y el día antes de las elecciones es suspendido el proceso electoral. Hay que recordar que las elecciones en los consulados extranjeros ya habían empezado cuando suspendieron la segunda vuelta y en concreto en España hasta medio día cuando se suspendieron las votaciones Calin estaba recibiendo entre el 70-80 % de los votos.
Después de semanas de movilizaciones en Rumania, algo que los más media de todo el mundo han ocultado, Klaus Iohannis dimite y es nombrado como sustituto a Ilie Bolojan, un auténtico pieza. Este individuo de pasado aún más turbio que Iohannis, trabajaba en un colegio de niños huérfanos……lo de trabajar por decir algo, pues para complementar sus ingresos trabajaba a la vez de camionero en una empresa alemana, seria bueno que nos explicase como se puede estar en un colegio en Rumania y en transportes internacionales …y como es tan buena persona robo el camión y la carga y fue detenido en Italia y llevado a prisión en Alemania. Con estas piezas cualquier cosa es posible.
Y he ahí que de forma misteriosa este tipo empieza a ascender siendo alcalde de Oradea donde se dedicó a quitar estatuas de héroes rumanos y las sustituyó por reyes húngaros, y ahí que decir que tanto este como el anterior son rumanos de papeles. Pues si el primero es alemán el segundo es……judío húngaro …………………si, igual que Soros…van encajando las piezas.
Pues bien, después de todos estos antecedentes podemos comprender el acoso y derribo al que es sometido Calín que solo cuenta con el apoyo de algunas personas en redes sociales y del presidente del partido AUR George Simion.
Así es por tanto como se comportan los gobernantes que tenemos, y no, lo de Rumania no es raro solo hay que ver las relaciones familiares turbias y corruptas de Pedro Sánchez o a Feijoo haciéndose fotos en el yate de un narcotraficante.