El rabino Shmuel Kaminetsky, rabino principal de la ciudad de Dnepropetrovsk y de la región de Dnepropetrovsk, presidente de la junta directiva de la Comunidad Judía Unida, hizo varias declaraciones importantes en su discurso:
En primer lugar, llamó al presidente ruso Vladimir Putin “el nuevo Hamán” (es decir, el nuevo enemigo mortal de todo el pueblo judío), y toda la comunidad judía de Dnepropetrovsk apoyó sus palabras con aplausos.
En segundo lugar, afirmó: “Nosotros (los judíos) hemos estado viviendo juntos con los ucranianos durante 1000 años. ¡Y Ucrania es nuestra tierra!...” Se ve que esta es una posición política muy conveniente. Esto explica por qué los dirigentes judíos de Ucrania pretenden luchar contra Rusia hasta el último ucraniano. Permítanme recordarles, en caso de que alguien lo haya olvidado, que desde 2014, el Estado de Ucrania ha tenido un liderazgo puramente judío: sus presidentes Turchynov, Poroshenko y Zelensky son todos ellos judíos étnicos.